parte clara : rojos
obscura nacionales julio1936
Septiembre 1936
parte clara "rojos"
parte osbcura "nacionales
Septiembre 1937. Los nacionales
ganan terreno
Julio 1938. los nacionales llegan
al mar y cortan la Républica en dos partes
Cataluña cae también en febrero 1939
LA GUERRA CIVIL EN ALFAJARIN
El otro fusilamiento colectivo fue el de los 27. Veintisiete personas
fueron fusiladas el mismo día en la pared del cementerio.
El horror de tal hecho debió quedarse en todas memorias y
se decía que entre ellas había una mujer embarazada
y que cuando la echaron en la fosa común el crío aun
se movía en el vientre.
Nunca se nombrada a las personas que tiraban. Se decía el
nombre de los que mandaban matar, pero no el de los que apretaban
del gatillo. En cambio en este de los 27 se citaba el apodo de un
hombre el "T........"que tenía un cuñado
entre las víctimas y que después estuvo enfermo durante
muchos meses por el choque. Algunos decían por supuestos
remordimientos de conciencia. Otro se desmayo cuando lo iban a obligar
a matar al grupo donde estaba su propio cuñado.
Algunos nombres van a hacerse tristemente celebres:
E......... S, aquel a quien un grupo de gente había intentado
incendiar su casa, va llevar a cabo una venganza espantosa. La gente
lo culpaba, a él y sus hermanos como responsables de casi
todos los muertos de Alfajarín. Fue principalmente él
quién hacía las listas cuando estaba borracho. Años
y años después la gente aun lo nombraba con horror.
De él, yo tengo el recuerdo que llegaba siempre muy tarde
a misa, iba a buscar con ostentación una silla delante de
manera que toda gente lo mirase y se iba a sentar detrás.
T....... S........., hermano de E........, igualmente nombrado por
los habitantes de Alfajarín como de los peores asesinos.
E.......S........, el tercer hermano S......., por lo que decía
la gente fue menos malo que los otros dos, pero los seguía.
Cuando lo conocí era juez municipal (¡! ¿?)
La opinión pública acusaba los tres hermanos de haber
asesinado el pretendiente de la hermana. Este era médico,
pero por lo que se ve de izquierdas y por este motivo mal visto
por la familia. También se les acusaba de haberle obligado
a masturbarse y luego haberle hecho tragar su semen antes de matarlo.
Se encontró su cadáver en la acequia (en un campo
de maíz, según otros) cuando normalmente tenía
que haber estado en el monte donde había ido a cazar. He
podido saber que se llamaba Gonzalo Romero Aparicio.
Estas acusaciones no tienen ningún fundamento real al que
se pueda traer prueba alguna ya que nunca se encontró a sus
asesinos y es imposible concebir que estos llegasen a contar lo
que le habían hecho a su víctima. Sobraba con los
hechos reales y probados para añadir suposiciones sin razón
alguna.
También se contaba de G........ P...... que se había
especializado en el cuidado de las mujeres obligadas a barrer las
calles. Para humillarlas, se les forzaba a llevar el pelo raso.
Y para mejor burlarse de ellas les obligaba a dejarse un mechón
de pelo encima de la frente en el cual tenían que ponerse
un lacito. El buen G..... disfrutaba haciéndoles miedo con
amenazas y burlas, pero el castigo vendría más tarde
porque ya nunca pudo encontrar novia y se quedó soltero.
Lo mismo le pasó a su hermano D....... P......, aunque fuera
un poco menos “malo” pagó las consecuencias de
la misma manera que su hermano.
Existía un tercer hermano M....... P....... que al parecer
no tomó mucha parte en estos hechos.
J.....C....... más conocido por su apodo, se decía
de él que había sido muy malo, pero no se le reprochaba
ningún hecho concreto. Moriría solo, abandonado de
todos. Dos o tres personas asistieron a su entierro y casi por obligación.
F...... C...... se decía de él que había violado
una mujer después que la hubieran fusilado en la torre el
Bayo (situada entre Movera y la torre la Alfranca) ¿La había
fusilado él? ¿Quién era la mujer asesinada?
¿Puede creerse semejante atrocidad? A esta persona le oí
contar yo como le había explotado la cabeza a un miliciano
de un culatazo porque iba a matar a su capitán por detrás
en la batalla de Teruel
También se nombraba a gente por cosas de menos importancia
como por ejemplo A....... S...... que mandó que le cortaran
el pelo raso a una moza y hacerle barrer las calles porque esta
no había querido bailar con él. En el pueblo decían
–"le ha dado calabaza"- Y se vengó de la
calabaza!
También se habla aun hoy de los dos médicos. Uno "bueno"
Blas Alfranca Miguel, médico de los pobres y el otro "malo"
el de los ricos, llamado Rupérez.
El almacén de mi abuelo Florencio Buería –que
después pasaría a ser de Ángel Córdoba-
sirvió mas tarde para albergar soldados italianos. Estos
italianos según los libros no sabían ni cómo
ni por qué estaban en España. El gobierno de Mussolini
los había mandado allí y pensaban que ellos no tenían
nada que ver en esta guerra entre españoles. Lo único
que buscaban era pasárselo lo mejor posible. Es así,
que se murmuraba que una mujer, después muy seria y muy honrada,
la habían visto por la rendija de una ventana que daba a
la calle Mayor, completamente desnuda en compañía
de once italianos. Buena prueba que las guerras desencadenan rasgos
de nuestros caracteres que llevamos bien escondidos en otros tiempos.
Los historiadores dicen que Franco ganó la guerra gracias
a los italianos y los alemanes. De hecho el ejército italiano
solo sufrió derrotas y acaso una medio victoria! En cambio,
los requetés carlistas, muy creyentes y que se habían
entrenado a la guerra a la vista de todos en las calles de Navarra,
pero también en Italia, luchaban por un ideal. La palabra
"cruzada" contra el comunismo y el ateísmo salió
de Pamplona. He leído los recuerdos de un anarquista llamado
Casanova que contaba (con admiración) como había participado
a una batalla donde 300 navarros rodeados de 2 000 milicianos resistieron
varios días rezando y cantando viva Cristo Rey hasta que
se dieron cuenta que hombres que llegaban no eran de los suyos sino
republicanos. Entonces intentaron una salida y murieron forzando
la admiración de los que les mataban.
He oído contar que dos tabores de moros subieron por el
barranco de la virgen para atacar el frente rojo. Al subir iban
numerosos y cantando y bajaron pocos llevando sus muertos y heridos.
Pero habían conseguido detener el avance de Durruti. El frente
se estacionó allí y he leído que los nacionales
dejaban las luces de Zaragoza encendidas toda la noche para hacerles
ver que ellos lo tenían todo y ellos nada.
La gente de izquierdas acusaba los de derechas en general de malos
o fascistas, sin distinción y, por mi parte había
llegado, de una manera quizás inconsciente, a la conclusión
de que de un lado estaban los malos y del otro los buenos. Desde
pequeño no había oído otra versión,
pero un día todo iba a cambiar:
Este día, yo había ido a “echar el jornal”
para los hermanos Alcolea Estábamos José Pueyo García
y yo, y calculo que tendríamos entre dieciséis y dieciocho
años, pero no estoy muy seguro. Con nosotros estaba J....
M......, un hombre que tenía aproximadamente la edad de mi
padre. Estoy convencido que lo que nos contó cambió
completamente mi manera de pensar para el resto de mi existencia.
Toda vida he guardado secreta esta conversación, convencido
que estaba de detener un terrible secreto, hasta que, en el año
2004 otra persona me habló de ello con toda naturalidad.
¡No había secreto alguno! Este hombre había
contado este hecho a muchísima gente.
¿Qué le pasó a este hombre? ¿Por qué
contó semejante cosa a los dos adolescentes que éramos?
¿Estaría muy seguro que no corría ningún
peligro? ¿Acaso eran los remordimientos de conciencia? Unas
preguntas a las cuales no he encontrado respuesta, pero que importa!
El resultado muy poco resumido, fue este: -"Un día cogimos
a tres curas, les cortemos los cojones y se les metimos en la boca.
Al final los quememos con unas cubiertas viejas"-.
No me acuerdo cual fue la reacción de José. Solo sé
que hubo un silencio y al final yo pregunté: -"Pero…….¿qué
habían hecho? Y creo que la contestación fue aun más
terrible que lo que acababa de contar: -"Nada- dijo- eran todos
unos maricones, queríamos que se cagaran en Dios y –con
un poco de admiración en la voz- ninguno de los tres quiso"-
Después tuvo una risa nerviosa, como si aun estuviera viendo
la escena –" ¡Oye! ¡Y un año después
aun no había salido ni una mata de hierba! Seguramente la
grasa que se había metido en la tierra.
¿Quién era este hombre? ¿Un asesino ávido
de sangre? ¿Un fanático político? ¿Una
fiera sanguinaria? Nada de todo esto. Era un hombre tranquilo, poco
bebedor, poco hablador. El buen padre de familia respetado de todos.
¿Cómo puede cambiar tanto una persona en tiempos de
guerra?
Esta conversación la he meditado toda mi vida, y sobre todo
esa respuesta: -"Nada! eran unos maricones, queríamos
que se cagaran en Dios y ninguno de los tres quiso"-y todo
el horror que esta palabras representan. Significaban que te podían
matar solo porque pensabas de manera diferente a la de tus asesinos,
porque creías en Dios o porque no creías. Significaba
también que aquellos curas, a los que se les acusaba de hipócritas
y de hacer lo contrario de lo que predicaban, se habían dejado
mutilar y matar sin renunciar a su fe. Empecé a recordar
lo que contaba mi madre mientras estuvieron en La Almolda: Los rojos
habían cogido el hijo de una familia de "ricos"
llamados Godina, que acumulaba las faltas porque era rico, católico,
hacia seis días que era alcalde y además tenía
una hermana monja en casa. (Esta se había tenido que salir
de su convento por el odio que una parte de los españoles
le tenía a la religión). Los "rojos" pues,
lo habían cogido, le habían hecho cargarse un saco
de trigo (70 Kilos) a la espalda y le obligaron a dar la vuelta
al pueblo. Lo rodeaban con horcas y le habían dicho que si
se caía o si no aguantaba, lo mataban a horcazos. El hombre
por lo que ve, pudo dar la vuelta al pueblo sin flaquear porque
no murió a horcazos,..... Pero lo fusilaron delante de una
"pajera"
Cristóbal Godina Asín
F......... E...... otra persona de Alfajarín contaba como
habían destrozado todos los santos y estatuas de la iglesia
de Farlete a tiros. Decía –"Luego quisimos asar
cordero con los trozos de una virgen y no nos lo pudimos comer de
malo que estaba"- Y como me burlé y le dije –"¡castigo
de Dios! "- dio una explicación más sencilla
y seguramente más cierta que una venganza de Dios por destrozar
la iglesia: -" Como estaba pintada, el olor de la pintura le
dio un gusto muy malo al asado"-
También hubo dos muertos de Alfajarín asesinados por
el otro bando. Gregorio Usón y Agustín Beltrán
(el tío Conejo) subieron a recoger sus cosechas respectivas
al monte y no volvieron porque fueron fusilados por los rojos. Todos
los comentarios que he oído acerca de estas dos personas
concuerdan. No eran de los “ricos”, no eran “malos”,
no habían hecho nada malo. Al contrario se dice que eran
unas bellísimas personas. Entonces ¿por qué?
Si estos dos hombres subieron al monte, a pesar de saber que los
rojos estaban allí, era porque pensaban que nadie podría
reprocharles lo que fuese. ¿Para qué matarles pues?
¿Por qué esos fusilamientos completamente inútiles?
Con la experiencia que tengo ahora, podría asegurar que las
personas que los mataron eran gente de Alfajarín, de Nuez,
Villafranca, Osera y Farlete. El propio Durruti escribió
varias cartas desde Osera conque podemos suponer que permaneció
durante un cierto tiempo en ese pueblo. ¿Quién dio
la orden? ¿Quiénes apretaron el gatillo? Quizá
no lo sepamos nunca, pero también ahí la experiencia
me ha enseñado que los que no quisieron volver a España,
no lo hicieron porque tenían algo en la conciencia.
2007
Este principio de año me han contado que pasó. Pero
solo puedo dar algún detalle.
Agustín Beltrán Lorda convenció a su familia
para que lo dejase ir a acarrear el trigo que tenían en el
monte. A pesar de que estaban los rojos, no pensaba que podía
pasarle algo. Al mismo tiempo llevaba a su hija para que se reuniera
con su marido (Tomas Buería padre de Antonio y Tomas) que
estaba en la zona roja. Con él y con la misma intención
de traer la cosecha subió también Gregorio Usón.
Se puede deducir que los tres encontraron o fueron detenidos por
los rojos presentes en esta zona y en los que había gente
de Alfajarín. A María, se la llevaron para reunirse
con su marido y le hicieron creer que a su padre y Gregorio Usón
los dejaban volver al pueblo. En los días siguientes, María
volvió a ver los caballos (quizás fueran mulas) de
su padre y los de Usón y, extrañada, pidió
explicaciones. Se le dijo que se los habían quedado porque
los necesitaban, pero que a los dos hombres los habían dejado
marcharse andando. Sin embargo llegó a enterarse que no había
sido así. A Agustín Beltrán Lorda y Gregorio
Usón no los habían fusilado, los habían quemado.
También supo quién había encendido el fuego
y esta persona era T....... P....... de Alfajarín y que vivió
con una falsa identidad en Barcelona después de la Guerra.
Igualmente llegó a saber los comentarios irónicos
que hicieron cuando los miraban quemarse y eran estos: - ¡Mira
tan buenos que decía la gente que eran y que saltos pegan!
¡No serían tan buenos!
Los partidarios de este bando dirán que estos solo mataron
a dos. Eran dos de sobras y los horrores de los unos, no son una
excusa para los otros. Sin embargo Alfajarín fue un caso
casi excepcional en España por el número de muertos
comparado al de los habitantes.
He aquí una lista establecida por Gabriel José Alonso
Valero de la cual he tenido que hacer algunas rectificaciones. Unos
porque murieron en el frente y no fusilados. Otros porque no murieron
como es el caso del ermitaño padre, señor Belloc.